Archivo para marzo, 2008

EL BRINDIS DEL BOHEMIO

Posted in Tributo a la letra on marzo 24, 2008 by tiporules

 

En torno de una mesa de cantina,
una noche de invierno,
regocijadamente departían
seis alegres bohemios.

Los ecos de sus risas escapaban
y de aquel barrio quieto
iban a interrumpir el imponente
y profundo silencio.

El humo de olorosos cigarrillos
en espirales se elevaba al cielo,
simbolizando al resolverse en nada,
la vida de los sueños.

Pero en todos los labios había risas,
inspiración en todos los cerebros,
y, repartidas en la mesa, copas
pletóricas de ron, whisky o ajenjo.

Era curioso ver aquel conjunto,
aquel grupo bohemio,
del que brotaba la palabra chusca,
la que vierte veneno,
lo mismo que, melosa y delicada,
la música de un verso.

A cada nueva libación, las penas
hallábanse más lejos del grupo,
y nueva inspiración llegaba
a todos los cerebros,
con el idilio roto que venía
en alas del recuerdo.

Olvidaba decir que aquella noche,
aquel grupo bohemio
celebraba entre risas, libaciones,
chascarrillos y versos,
la agonía de un año que amarguras
dejó en todos los pechos,
y la llegada, consecuencia lógica,
del “Feliz Año Nuevo”…

Una voz varonil dijo de pronto:
—Las doce, compañeros;
Digamos el “requiéscat” por el año
que ha pasado a formar entre los muertos.
¡Brindemos por el año que comienza!
Porque nos traiga ensueños;
porque no sea su equipaje un cúmulo
de amargos desconsuelos…

—Brindo, dijo otra voz, por la esperanza
que a la vida nos lanza,
de vencer los rigores del destino,
por la esperanza, nuestra dulce amiga,
que las penas mitiga
y convierte en vergel nuestro camino.

Brindo porque ya hubiese a mi existencia
puesto fin con violencia
esgrimiendo en mi frente mi venganza;
si en mi cielo de tul limpio y divino
no alumbrara mi sino
una pálida estrella: Mi esperanza.

—¡Bravo! Dijeron todos, inspirado
esta noche has estado
y hablaste bueno, breve y sustancioso.
El turno es de Raúl; alce su copa
Y brinde por… Europa,
Ya que su extranjerismo es delicioso…

—Bebo y brindo, clamó el interpelado;
brindo por mi pasado,
que fue de luz, de amor y de alegría,
y en el que hubo mujeres seductoras
y frentes soñadoras
que se juntaron con la frente mía…

Brindo por el ayer que en la amargura
que hoy cubre de negrura
mi corazón, esparce sus consuelos
trayendo hasta mi mente las dulzuras
de goces, de ternuras,
de dichas, de deliquios, de desvelos.

—Yo brindo, dijo Juan, porque en mi mente
brote un torrente
de inspiración divina y seductora,
porque vibre en las cuerdas de mi lira
el verso que suspira,
que sonríe, que canta y que enamora.

Brindo porque mis versos cual saetas
Lleguen hasta las grietas
Formadas de metal y de granito
Del corazón de la mujer ingrata
Que a desdenes me mata…
¡pero que tiene un cuerpo muy bonito!

Porque a su corazón llegue mi canto,
porque enjuguen mi llanto
sus manos que me causan embelesos;
porque con creces mi pasión me pague…
¡vamos!, porque me embriague
con el divino néctar de sus besos.

Siguió la tempestad de frases vanas,
de aquellas tan humanas
que hallan en todas partes acomodo,
y en cada frase de entusiasmo ardiente,
hubo ovación creciente,
y libaciones y reír y todo.

Se brindó por la Patria, por las flores,
por los castos amores
que hacen un valladar de una ventana,
y por esas pasiones voluptuosas
que el fango del placer llena de rosas
y hacen de la mujer la cortesana.

Sólo faltaba un brindis, el de Arturo.
El del bohemio puro,
De noble corazón y gran cabeza;
Aquél que sin ambages declaraba
Que solo ambicionaba
Robarle inspiración a la tristeza.

Por todos estrechado, alzó la copa
Frente a la alegre tropa
Desbordante de risas y de contento;
Los inundó en la luz de una mirada,
Sacudió su melena alborotada
Y dijo así, con inspirado acento:

—Brindo por la mujer, mas no por ésa
en la que halláis consuelo en la tristeza,
rescoldo del placer ¡desventurados!;
no por esa que os brinda sus hechizos
cuando besáis sus rizos
artificiosamente perfumados.

Yo no brindo por ella, compañeros,
siento por esta vez no complaceros.
Brindo por la mujer, pero por una,
por la que me brindó sus embelesos
y me envolvió en sus besos:
por la mujer que me arrulló en la cuna.

Por la mujer que me enseño de niño
lo que vale el cariño
exquisito, profundo y verdadero;
por la mujer que me arrulló en sus brazos
y que me dio en pedazos,
uno por uno, el corazón entero.

¡Por mi Madre! Bohemios, por la anciana
que piensa en el mañana
como en algo muy dulce y muy deseado,
porque sueña tal vez, que mi destino
me señala el camino
por el que volveré pronto a su lado.

Por la anciana adorada y bendecida,
por la que con su sangre me dio vida,
y ternura y cariño;
por la que fue la luz del alma mía,
y lloró de alegría,
sintiendo mi cabeza en su corpiño.

Por esa brindo yo, dejad que llore,
que en lágrimas desflore
esta pena letal que me asesina;
dejad que brinde por mi madre ausente,
por la que llora y siente
que mi ausencia es un fuego que calcina.

Por la anciana infeliz que sufre y llora
y que del cielo implora
que vuelva yo muy pronto a estar con ella;
por mi Madre, bohemios, que es dulzura
vertida en mi amargura
y en esta noche de mi vida, estrella…

El bohemio calló; ningún acento
profanó el sentimiento
nacido del dolor y la ternura,
y pareció que sobre aquel ambiente
flotaba inmensamente
un poema de amor y de amargura.

 Guillermo Aguirre Fierro.

Audio

Posted in Tributo a la letra on marzo 23, 2008 by tiporules

El cuervo

Alberto blanco

El jilguero

Alberto blanco

A la espera de la obscuridad

Alejandra pizarnik

Estados de ánimo

Posted in Tributo a la letra on marzo 23, 2008 by tiporules

 

A veces me siento como
un águila en el aire.
Unas veces me siento como
pobre colina y otras
como montaña de cumbres repetidas.
Unas veces me siento como
un cielo azul pero lejano.
A veces uno es manatial
entre rocas y otras veces un árbol
con las últimas hojas.
Pero hoy me siento apenas como
laguna insome con un embarcadero
ya sin embarcaciones
una laguna verde inmovil y paciente conforme
con sus algas, sus musgos y sus peces,
sereno en mi confianza
confiando en que una tarde,
te acerques y te mires,
te mires al mirarme.

-Pablo Milanés

Post umbra

Posted in Tributo a la letra on marzo 23, 2008 by tiporules

Con letras ya borradas por los años,
en un papel que el tiempo ha carcomido,
símbolo de pasados desengaños,
guardo una carta que selló el olvido.

La escribió una mujer joven y bella.
¿Descubriré su nombre? no, no quiero
pues siempre he sido, por mi buena estrella,
para todas las damas, caballero.

¿Qué ser alguna vez no esperó en vano
algo que si se frustra, mortifica?
Misterios que al papel lleva la mano,
el tiempo los descubre y los publica.

Aquellos que juzgáronme felice,
en amores, que halagan mi amor propio,
aprendan de memoria lo que dice
la triste historia que a la letra copio:

«Dicen que las mujeres sólo lloran
cuando quieren fingir hondos pesares;
los que tan falsa máxima atesoran,
muy torpes deben ser, o muy vulgares.

»Si cayera mi llanto hasta las hojas
donde temblando está la mano mía,
para poder decirte mis congojas
con lágrimas mi carta escribiría.

»Mas si el llanto es tan claro que no pinta,
y hay que usar de otra tinta más obscura,
la negra escogeré, porque es la tinta
donde más se refleja mi amargura.

»Aunque no soy para soñar esquiva,
sé que para soñar nací despierta.
Me he sentido morir y aún estoy viva;
tengo ansias de vivir y ya estoy muerta.

»Me acosan de dolor fieros vestigios,
¡qué amargas son las lágrimas primeras!
Pesan sobre mi vida veinte siglos,
y apenas cumplo veinte primaveras.

»En esta horrible lucha en que batallo,
aun cuando débil, tu consuelo imploro,
quiero decir que lloro y me lo callo,
y más risueña estoy cuanto más lloro.

»¿Por qué te conocí? Cuando temblando
de pasión, sólo entonces no mentida,
me llegaste a decir: “te estoy amando
con un amor que es vida de mi vida”.

»¿Qué te respondí yo? Bajé la frente,
triste y convulsa te estreché la mano,
porque un amor que nace tan vehemente
es natural que muera muy temprano.

»Tus versos para mí conmovedores,
los juzgué flores puras y divinas,
olvidando, insensata, que las flores
todo lo pierden menos las espinas.

»Yo, que como mujer, soy vanidosa,
me vi feliz creyéndome adorada,
sin ver que la ilusión es una rosa,
que vive solamente una alborada.

»¡Cuántos de los crepúsculos que admiras
pasamos entre dulces vaguedades;
las verdades juzgándolas mentiras
las mentiras creyéndolas verdades!

»Me hablabas de tu amor, y absorta y loca,
me imaginaba estar dentro de un cielo,
y al contemplar mis ojos y mi boca,
tu misma sombra me causaba celo.

»Al verme embelesada, al escucharte,
clamaste, aprovechando mi embeleso:
“déjame arrodillar para adorarte”;
y al verte de rodillas te di un beso.

»Te besé con arrojo, no se asombre
un alma escrupulosa y timorata;
la insensatez no es culpa. Besé a un hombre
porque toda pasión es insensata.

»Debo aquí confesar que un beso ardiente,
aunque robe la dicha y el sosiego,
es el placer más grande que se siente
cuando se tiene un corazón de fuego.

»Cuando toqué tus labios fue preciso
soñar que aquél placer se hiciera eterno.
Mujeres: es el beso un paraíso
por donde entramos muchas al infierno.

»Después de aquella vez, en otras muchas,
apasionado tú, yo enternecida,
quedaste vencedor en esas luchas
tan dulces en la aurora de la vida.

»¡Cuántas promesas, cuántos devaneos!
el grande amor con el desdén se paga:
Toda llama que avivan los deseos
pronto encuentra la nieve que la apaga.

»Te quisiera culpar y no me atrevo,
es, después de gozar, justo el hastío;
yo que soy un cadáver que me muevo,
del amor de mi madre desconfío.

»Me engañaste y no te hago ni un reproche,
era tu voluntad y fue mi anhelo;
reza, dice mi madre, en cada noche;
y tengo miedo de invocar al cielo.

»Pronto voy a morir; esa es mi suerte;
¿quién se opone a las leyes del destino?
Aunque es camino oscuro el de la muerte,
¿quién no llega a cruzar ese camino?

»En él te encontraré; todo derrumba
el tiempo, y tú caerás bajo su peso;
tengo que devolverte en ultratumba
todo el mal que me hiciste con un beso.

»Mostrar a Dios podremos nuestra historia
en aquella región quizá sombría.
¿Mañana he de vivir en tu memoria…?
Adiós… adiós… y hasta el terrible día».

Leí estas líneas y en eterna ausencia
esa cita fatal vivo esperando…
Y sintiendo la noche en mi conciencia,
guardé la carta y me quedé llorando.

Juan de Dios Peza

Coyote que ayuna…

Posted in Tributo a la letra on marzo 23, 2008 by tiporules

Cuando morimos, no morimos de verdad,
porque vivimos.
Resucitamos, nosotros guardamos el vivir, nosotros nos despertamos.
Esto nos hace felices…
Nezahualcoyotl

Estoy triste

Canto de Nezahualcoyotl de Acolhuacan

En el interior del cielo

Lo pregunto

Me siento fuera de sentido…

Percibo lo secreto

Herida mortal

Posted in Tributo a la letra on marzo 23, 2008 by tiporules
 
++ demasiado triste
++ demasiado sola
++ paso estos días lejos de tí
++ la persona que fuí
++ un día solo quedan trozos
++ y un cuerpo
++ en pena
++ que va por ahí
++ y mi mundo
++ entero se derrumba
++ poco a poco
++ sé que te perdí
++ lo debo admitir
++ y si te dañe
++ te juro me arrepiento
++ yo cargaré mi culpabilidad
++ sé que no
++ hay perdón
++ por tanto sufrimiento
++ pero en verdad la estoy pasando mal
++ aunque a veces
++ quiero
++ ser indiferente
++ las horas sin ti son una eternidad
++ Te llevaste mi vida,
++ mis sueños,
++ mis ganas,
++ mi todo
++ me has desgarrado el alma
++ es que sin ti
++ me pierdo
++ me acsficio
++ me ahogo
++ se me esfuma
++ la esperanza
++ de que yo pueda
++ sin ti sobrevivir
++ Si no me dolieras tanto
++ solo un momento
++ de ke fue nuestra felicidad
++ olvidaría todo
++ y
++ detendría el tiempo
++ para que tu no te vayas
++ jamás
++ aunque con los días
++ las heridas sanarán
++ este ácido amor
++ una herida mortal
++ De todo modos
++ que te vaya bien
++ De todos modos
++ te recordaré
++ y le pido al Sol
++ mantener la fé
++ aunque no te vuleva a ver
++ Te llevaste mi vida
++ mis sueños
++ mis ganas
++ mi todo
++ me has desgarrado el alma
++ es que sin tí
++ me pierdo
++ me acsficio
++ me ahogo
++ se me esfuma la esperanza
++ mi vida
++ mis sueños
++ mis ganas
++ mi todo
++ me has desgarrado el alma
esto fue escrito por
“un eterno resplandor de una mente sin recuerdos…”

Αλεξάνδρεια

Posted in Tributo a la letra on marzo 21, 2008 by tiporules

 

Cae una lluvia fina, suave, temblorosa por momentos en esta tarde serena. Las hojas de las palmeras se mueven en un vaivén que tanto me recuerda a Alejandría…Alejandria, la dama hermosa de atardeceres color ámbar, de lluvias nocturnas entre risas y cenas inesperadas. La lluvia en Alejandría parece que esté mojando nuestros deseos para que florezcan mejor. Las alegría se intensifica cuando el cielo acuoso comienza a dejarse caer. Nos preparamos para tomar té en el balcón y ver esa lluvia mística, mientras nos contamos aquellas anécdotas que se harán imperecederas con el momento de voces unidas a gotas de lluvia cayendo sobre nuestras manos. Abajo se oye venir a los mercaderes cubiertos con telas de lona, transportando cajas llenas de color. La lluvia cambia el panaroma en cada lugar de nuestro pequeño gran mundo.

La lluvia en Haití, salvaje, intempestiva, profunda… no es la misma lluvia de Alejandría, tan femenina, tan llena de silencios quebrados. Mis oídos escuchan al pájaro cantar, quiza rezar, escondido en alguna rama confortable. Y los coches pasan, creando el único sonido que de ellos me atrae: sus neumáticos encharcados, creando un estado de paz no relativa para mí. La lluvia en Alejandría, la canción más hermosa…“Alejandría, eres tan hermosa
que muchos dieron su vida por tí;
otros prefirieron mecerse en tu recuerdo
cuando sus párpados se quedaron sin voz.
Tu corazón late incesantemente
mientras dormitan los de la ciudad.
Y al hacerlo tu mar se va moviendo,
girando,
con la belleza de una bailarina.

Tus recuerdos están todos vivos;
tus sueños se repiten una y otra vez.
Ellos poseen la magia del Amor,
la que puede mover las horas con un simple suspirar.
Y es que los dioses nunca te arrancaron tal poder.

Al verte sonrío, nombrándote en silencio,
llenando mi alma de tu aroma,
de tus lágrimas de alegría.

Alejandría,
bien pudieras también llamarte la sonrisa de los dioses…
Y es que cada vez que te dejo
me llevo un trocito de tí
mientras tú te quedas con mi corazón entero.”

Esta obra la conoci gracias a una persona muy

importante en mi vida…

“un eterno resplandor de una mente sin recuerdos…”